Vespa y Vispa


Este proyecto consiste en difundir la cultura de la bicicleta como medio de transporte sostenible y que favorece un estilo de vida saludable. Y también pretende poner un ejemplo ante los niños y niñas del significado de la desmaterialización a través de una bicicleta hecha de piezas recicladas. La Vespa, como protagonista de la actividad, es fruto del proyecto BeCiclos, que rescata bicicletas abandonadas en las calles de Holanda. Después de pasar por el taller mecánico, les ofrece una segunda vida utilizando principalmente materiales donados por sobreproducción. En Campos Estela adoptamos la Vespa el pasado verano y este fue el punto de partida para crear el proyecto.

Los objectivos de la activitdad son:

  • Promover la movilidad sostenible a través de una actividad lúdica con bicicletas
  • Explicar en qué consiste la desmaterialización: "hacer más con menos"
  • Fomentar el consumo responsable a través la Vespa, como ejemplo de reutilización de materiales
  • Despertar entre los niños y niñas los sentimientos que les provoca ir en bici

 

Para empezar la actividad, se llama la atención de los niños y niñas a través de un cuento. Con la ayuda de cinco ilustraciones los monitores cuentan la historia de una de las ruedas de la bicicleta que recuerda cómo es la vida en la calle cuando la han abandonado.

A continuación, los niños y niñas que lo deseen tienen la oportunidad de rodar en un circuito marcado con conos con la Vespa y con una de las Vispa, de un tamaño ideal para los niños de 1º y 2º. En este caso se trata de una bicicleta reutilizada y decorada con la técnica del urban knitting, un movimiento de arte urbano surgido en la ciudad estadounidense de Houston en 2005 y que ha hecho aparecer en cualquier parte del mundo árboles, monumentos y mobiliario urbano tejidos con lana de colores bien llamativos. De cara a los más pequeños se cuenta con un par de Vispa, una bicicleta sin pedales adecuada a los niños de P3, P4 y P5.

Cuando acaban de rodar, es el momento de dialogar sobre lo aprendido y de trabajar las emociones que les despierta el hecho de ir en bicicleta. Es importante utilizar de apoyo las fotografías que traen de casa, ya sean bicicletas, patines, patinetes o el medio de transporte sostenible elegido por los niños. Todas las imágenes forman parte de una exposición de fotos durante unos días en la escuela. Al finalizar la actividad, los niños y niñas se las llevan a casa pegadas en un tarjetón para que recuerden los ratos vividas con la Vespa y la Visp y compartan lo que han aprendido con la familia.

Con esta actividad se quiere difundir que, si usamos la bicicleta en el día a día, incluso para llegar a la escuela, aportamos nuestro granito de arena para contribuir a la movilidad sostenible. Y, a la vez, transmitimos el mensaje que fomentar un consumo responsable depende de nosotros, a través del reciclaje y la reutilización de materiales, utensilios o juguetes que forman parte de la vida cotidiana de los niños.